
KALANCHOE
Los Kalanchoe son un género de plantas que se están usando efectivamente para el tratamiento de cáncer. Sus hojas contienen un compuesto orgánico -existente también en las secreciones del sapo- que logra detener la proliferación, propagación y auto renovación de las células cancerosas. Además, su genoma es objeto de estudio en relación al cultivo de plantas para la producción de biocombustibles en zonas desérticas.
Los Kalanchoe son plantas de tallos u hojas suculentas de uso medicinal y ornamental.
Un género de arbustos o herbáceas perennes de la familia Crassulaceae, formado por más de un centenar de especies, originario de Madagascar - la cuarta isla más grande del mundo, situada a 400 Km de la costa Este de África - y cuenta con algunas especies diseminadas por el Sur y Sureste africano, India, China, y Brasil.
Es una planta bastante invasiva, que por ejemplo ha comenzado a poblar las islas Galápagos, favoreciendo la degradación del ecosistema de estas islas.
Sus propiedades medicinales son especialmente conocidas en América Latina, Asia y África.
Algunas especies de Kalanchoe, ingeridas internamente, o aplicadas a la zona del cuerpo afectada, combaten desde lesiones y enfermedades celulares, en especial el cáncer, hasta heridas profundas y gangrenadas de difícil cicatrización, respectivamente.
Para el agricultor naturista Josep Pàmies poseen semejantes propiedades medicinales las tres especies de Kalanchoe: el Kalanchoe pinnata (Bryophyllum pinnatum), el Kalanchoe gastonis-bonnieri (Bryophyllum gastonis-bonnieri) y la Kalanchoe daigremontiana (Bryophyllum daigremontianum), llamada también Aranto o Espinazo del Diablo.
De cualquiera de las tres anteriores especies de Kalanchoe la ingestión de sus hojas crudas, en ensalada o como zumo fresco o infusión, sirve para combatir efectivamente el cáncer, los tumores y abscesos, la hipertensión, los cólicos renales, diarreas, enfermedades psicológicas (esquizofrenia, crisis de pánico y miedos)...
Estudios clínicos realizados sobre las Kalanchoe indican que puede haber toxicidad si se abusa de la planta y señalan que el consumo de más de 5 gramos/día, por kilo de peso de la persona, es tóxico. La dósis recomendada es 10 veces inferior a esta cantidad, 30 gramos diarios de hoja fresca en dos tomas.
Reduce las contracciones uterinas y debe evitarse su consumo durante el embarazo. Es tóxico para perros y gatos, se ha visto que las flores de Kalanchoe pinnata fueron tóxicas para el corazón en ganado.
De uso tópico, las hojas machacadas como cataplasma o su zumo mezclado con aceite para aplicar como ungüento, son un potente antiinflamatorio, antihemorrágico, astringente y cicatrizante.
En América del Sur, el Kalanchoe pinnata, se usa en medicina tradicional para el tratamiento de la tos, úlceras, heridas, golpes, quemaduras, picaduras de insecto y otras enfermedades de la piel. En India se utiliza para enfermedades hepáticas. Numerosos laboratorios en universidades y hospitales de todo el mundo han comprobado sus efectos anticanceroso, antihistamínico, antiinflamatorio, antidiabético, antiálgico (contra el dolor) y antiulceroso en úlceras de estómago.
El Kalanchoe contiene diferentes compuestos químicos, entre los que se encuentran: flavonoides, ácidos grasos, y triterpenoides como los bufadienólidos, que tienen actividad citotóxica ante diferentes líneas celulares cancerígenas. Los bufadienólidos son esteroides cardioactivos ya conocidos por los antiguos egipcios (bulbo de Urginea scilla) y romanos.
Los bufadienólidos (bufo = sapo) son compuestos orgánicos que se encuentran en algunas plantas —como el kalanchoe— y en las secreciones venenosas de sapos y otros. Los variados estudios existentes demuestran que los bufadienólidos tienen actividad antitumoral.
El agricultor catalán Josep Pàmies apunta que por su resistencia y capacidad de regeneración y multiplicación, el kalanchoe podría ser considerado como una "mala hierba" pero estas mismas cualidades podrían ser las vencedoras frente a las agresivas e invasoras células cancerígenas que se multiplican sin control.


